A propósito del comentario de Otto Boye sobre terrorismo
Otto Boye ha publicado en Aportes al Diálogo unos puntos principales para el debate. Escogo el segundo punto, acerca de las raices del terrorismo, para analizar uno de sus aspectos actuales.
Entiendo por terrorismo aquellos eventos que producen terror, situaciones caóticas, desesperación, miedo y dolor a la población civil. Sin embargo, lo que ha causado este último atentado ha sido mucho dolor, en quienes fueron sus víctimas y a sus parientes y cercanos, y a un número grande de personas que se han sentido afligidas por tantas muertes. Missing es el título de una noticia por quienes sufrieron el atentado en el bus 30 y quedaron allí. La palabra tiene todas las asociaciones del sufrimiento.
¿Qué puede llevar a un joven, o grupo de jóvenes a realizar un crimen de esta magnitud? Al leer la noticias, aún con la poca información que caracterizó los primeros días, – el momento más difícil- fue cuando de pronto logré comprender la tragedia de lo ocurrido abajo en esos túneles estrechos y profundos del metro de Londres. Y sentí el efecto de comprender ese dolor. Por eso mi pregunta es ¿Qué puede llevar a una persona a realizar un crimen así?
Creo que de los tres puntos planteados por Otto Boye, el segundo – acerca de las raíces profundas del terrorismo es el más difícil. La historia nos mostrará seguramente una tipología de casos, desde el terrorismo individual al terrorismo de Estado – como fue por ejemplo practicado por la dictadura militar en Chile y en Argentina. En común tienen éstos con el terrorismo actual, de este siglo, su desprecio indiscriminado por la vida; pues tanto en Nueva York como en Madrid y Londres, las victimas fueron de muchos países, lenguas y origen étnico. Un ejemplo masivo esta representado por Srebrenika, cuyo horror cumple diez años.
Dicho desprecio parece encontrar su fuente en el odio o la ira. En este caso, quienes realizaron el atentado, consideraban que el Islam había sido insultado o dañado.
Pero esto no podría ser motivo para ir a matar gente inocente. Por eso, creo, que en algún momento de su vida, quienes han hecho esto, deben haber roto la conexión con el sentido común, y haber entrado en una vida psíquica distinta, desde la cual ellos estarían llamados a traer la ira de Dios. Esta disposición personal al sacrificio propio y de los demás, en un crimen, le es fomentada por autoridades religiosas/políticas.
¿Qué factores componen una doctrina que puede producir tanta devastación?
En un analisis titulado "Why four young men turn to terror" y publicado por The Independent, (15 de Julio) un equipo de periodistas ( Kim Sengupta y otros) plantean una clave para entender este aspecto: establecen un vínculo entre la formación religiosa Islámica radical realizada en centros a los que asistían estos jóvenes, y su enrolamiento por activistas mayores, una vez que la base ideológica religiosa ya estaba formada. En las palabras del artículo:
"That introduction to radical Islam may have, in effect, "created" the individuals that the more senior agitator was seeking to exploit for his deadly plot. "
En cuanto al terrorismo como fenómeno político, en un debate de política italiana, hace solo unos meses, uno de los participantes indicaba que, no es que aquellos movimientos fuesen terroristas, sino que utilizaban políticas terroristas como una opción. Yo creo por ahora, que esos movimientos son terroristas por definición y que el terrorismo es un tipo de violencia particularmente inhumana, que desconoce las leyes más preciadas de la humanidad. ¿Qué puede causar un odio o una ira tan terrible para hacer tanto mal? ¿Puede uno llegar a explicarse eso?